Es una moderna alternativa de financiamiento que permite a las
empresas obtener liquidez mediante la utilización de sus cuentas por
cobrar.
Es una herramienta ágil y sencilla en su implementación, permitiendo
capitalizarse con sus propios recursos, sin salir a adquirir deuda al
sistema.
Inversiones a plazo en monedas $ y Q con tasas de interés competitivas y
garantías de primer orden.